22/07/2019 - 16:00

Parada de estaciones por renovación de la red. Más información







Actualmente, los principales problemas de contaminación atmosférica en la ciudad de Madrid, al igual que en la mayoría de las ciudades europeas, son debidos a los niveles elevados de dióxido de nitrógeno (NO2) y ozono (O3). En el año 2015 el número de estaciones con superación del valor límite anual y el valor límite horario de NO2 ha aumentado con respecto al año anterior. El Ayuntamiento de Madrid ha establecido un protocolo de medidas a adoptar durante episodios de alta contaminación, cuyas medidas han tenido que activarse en varias ocasiones desde su entrada en vigor el 1 de marzo de 2015.

La principal fuente de emisión de óxidos de nitrógeno y especialmente de NO2 en nuestra ciudad es el tráfico.

Por otro lado, en la formación del ozono, además de otras fuentes naturales, intervienen los compuestos orgánicos volátiles (COV) y los óxidos de nitrógeno como resultado de una reacción fotoquímica que se produce en presencia de calor y radiación solar, motivo por el cual los niveles más elevados de ozono troposférico se producen durante el verano.

El ozono, que en la parte alta de la atmósfera (estratosfera) es beneficioso para la vida, formando un filtro protector de los rayos ultravioleta, se convierte en un contaminante en la baja atmósfera (troposfera), afectando a la salud de los ciudadanos, especialmente en los grupos de mayor riesgo como niños, personas mayores y personas con problemas respiratorios, produciendo síntomas como tos, irritación de garganta y de los ojos, dificultades respiratorias, dolor de cabeza, etc. El ozono afecta en igual medida a la salud de los animales y de la vegetación.

Como ciudadanos, podemos reducir la emisión y formación de estos contaminantes cada vez que utilizamos el transporte público para desplazarnos, evitando o reduciendo el uso del automóvil y conduciendo de una manera eficiente. Igualmente en el ámbito doméstico podemos reducir la emisión de contaminantes con pequeños hábitos, para lo cual basta con seguir los siguientes consejos y recomendaciones:

1.- En la medida de lo posible, evite los desplazamientos en coche, y utilice el transporte público. Los transportes públicos contaminan 20 veces menos y utilizan 5 veces menos energía que los coches utilizados para transportar el mismo número de pasajeros.

 

 

2.- Los desplazamientos a pie para distancias cortas y en bicicleta para distancias medias, son la mejor contribución para resolver el problema de la contaminación, además del ahorro y beneficio para la salud que suponen.

 texto alternativo

 

3.- En caso de utilizar el automóvil privado, compartir el vehículo en la medida de lo posible, contribuye a reducir las emisiones.

 

4.-Si ponemos en práctica las técnicas de conducción eficiente recomendadas por la Unión Europea, se obtiene un ahorro medio de carburante del 15% y una reducción de emisiones contaminantes en la misma proporción, además de reducir el estrés del conductor y los costes de mantenimiento del vehículo.

Una conducción eficiente en la ciudad es resultado de:

  • Conducir  con las marchas más largas posibles.
  • Mantener el motor a bajas revoluciones para que la energía necesaria sea menor.
  • Planificar su itinerario con el fin de evitar las zonas de tránsito congestionado, porque además un coche buscando aparcamiento entorpece el tráfico.

 

Fuente: manual de conducción eficiente del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE).

 

5.- El consumo de combustible disminuye con prácticas tan sencillas como: mantener siempre a punto el vehículo, evitar la sobrecarga, llevar los neumáticos con la presión adecuada; apagar el motor del vehículo en caso de retenciones; y reducir el uso del aire acondicionado en el coche. Repostando  combustible en su vehículo por la noche, se evita el aumento de los niveles de ozono.

6.- A la hora de adquirir un vehículo, una elección responsable ayuda a reducir la contaminación, utilizando vehículos menos contaminantes y más eficientes, principalmente los eléctricos, híbridos, GLP, GNC  y coches con etiqueta energética A o  etiquetas “cero emisiones” o “eco” de la DGT.

 

Etiquetas de clasificación de vehículos en función de las emisiones. Fuente Dirección General de Tráfico (DGT).

Según un estudio del parque de vehículos realizado por el Ayuntamiento de Madrid en 2009, un turismo diésel emite 3 veces más NOX y 29 veces más NO2 que un turismo de gasolina por kilómetro recorrido.

La forma y el diseño del automóvil pueden ser factores determinantes en el consumo de combustible. Los modelos de diseño más aerodinámicos reducen la emisión de contaminantes a la atmósfera.

Los vehículos todoterreno y los de gran cilindrada presentan elevados niveles de consumo de carburante y de emisiones de gases contaminantes en la ciudad, siendo modelos de fuerte impacto en la calidad del aire.

 

Fuera del ámbito de la movilidad, el ahorro energético en nuestro domicilio o trabajo conlleva una reducción en las emisiones a la atmósfera. En este sentido,las  calderas de comercios, viviendas y oficinas, son otra importante fuente de contaminación en nuestra ciudad. Los gases que emiten suponen más del 72% de los óxidos de azufre liberados a la atmósfera de Madrid. Además, el consumo de energía de estos aparatos así como los de los aparatos de climatización del aire también contribuyen en la calidad del aire que respiramos. Por ello, es preciso encender estos equipos únicamente cuando sea necesario y tener en cuenta además los siguientes consejos:

7.- Instalar termostatos programables y válvulas termostáticas en los radiadores para regular la temperatura a las necesidades y obtener un importante ahorro energético y por tanto de emisiones a la atmósfera.

8.- Ajustar el termostato para que no se supere los 22º C en invierno ni baje de 24º C en verano, evitando cubrir los radiadores y poner objetos junto a ellos que eviten la correcta difusión del calor.

9.-Instalar ventanas con doble acristalamiento o dobles ventanas y mejorar el aislamiento en los cerramientos. Instalar juntas o burletes en puertas y ventanas para evitar las fugas de calor a través de ellas. Instalar toldos.

10.- Cerrar puertas, persianas y ventanas para estabilizar la temperatura de la casa en invierno, durante el día subir las persianas aprovechando la luz y el calor solar. Por la noche bajar las persianas y cerrar las cortinas reduciendo así las perdidas de calor. En verano, procurar ventilar la casa en las horas más frescas.

11.-Mantener adecuadamente los aparatos e instalaciones de calefacción y climatización. No instalar los aparatos de aire acondicionado al sol y mantener limpios los filtros y depósitos. Revisar periódicamente las instalaciones y purgar el sistema para evitar la presencia de aire en el circuito de calefacción.

12.-  En caso de renovar los aparatos de climatización o cualquier aparato electrodoméstico en el hogar, adquirir aparatos eficientes energéticamente, de las clases , A+,A++, A+++.

Reparto medio del consumo energético en el hogar. Etiquetas de eficiencia energética.                         

13.- En las lámparas y equipos de iluminación utilizar preferentemente bombillas de LED o de bajo consumo.

14.- Evitar dejar encendidos, en pausa o enchufados los aparatos eléctricos cuando no se usan.

Los factores que determinan el impacto de la contaminación sobre las personas son el estado de salud del receptor, la concentración de los contaminantes en el aire, la duración de la exposición y el grado de importancia de los esfuerzos físicos que realicemos.

Las personas más sensibles a la contaminación atmosférica son: los niños y los ancianos (cuya capacidad respiratoria es menor); las mujeres embarazadas (transmiten parte de los contaminantes inhalados a sus hijos); los asmáticos; los fumadores y aquellas personas con insuficiencia respiratoria y cardiaca, cuya salud ya es frágil.

En casos de episodios de alta contaminación se debe evitar el esfuerzo físico al aire libre especialmente para los grupos de población más sensibles a los efectos de la contaminación en particular del ozono.

 

Enlace de Madrid Salud sobre los efectos para la salud de la contaminación