Áreas Acústicas

La Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, así como los reales decretos que la desarrollan, constituyen el marco jurídico a nivel nacional en materia de contaminación acústica. Las comunidades autónomas y administraciones locales han de adaptar sus decretos y ordenanzas a fin de integrarse en el marco jurídico estatal.

Este marco jurídico establece las herramientas y procedimientos a emplear para el control y gestión del ruido ambiental. En concreto, define los índices de ruido para cada uno de los tres periodos en los que se divide el día:

• Ld es el nivel sonoro medio a largo plazo ponderado A definido en la norma ISO 1996-2: 1987, determinado a lo largo de todos los períodos día de un año. El periodo de día comprende de 7:00 a 19:00 horas.

• Le es el nivel sonoro medio a largo plazo ponderado A definido en la norma ISO 1996-2: 1987, determinado a lo largo de todos los períodos tarde de un año. El periodo de tarde comprende de 19:00 a 23:00 horas.

• Ln es el nivel sonoro medio a largo plazo ponderado A definido en la norma ISO 1996-2: 1987, determinado a lo largo de todos los períodos noche de un año. El periodo de noche comprende de 23:00 a 7:00 horas

Una vez establecidos los índices de ruido, se fijan los objetivos de calidad acústica que deben cumplirse para cada uno de ellos, en función del uso predominante del suelo existente en la zona en cuestión, y que se muestran en la siguiente tabla:

 

ÁREAS ACÚSTICAS

Las Áreas Acústicas son las zonas del territorio que comparten idénticos objetivos de calidad acústica, y están clasificadas en atención al uso predominante del suelo. Es decir, establecen los valores de ruido ambiental máximos que pueden ocurrir, en cada periodo del día, en función del tipo de actividad predominante en su interior.

La representación gráfica de las áreas acústicas sobre el territorio da lugar a la cartografía de los objetivos de calidad acústica, facilitando la aplicación de los valores límite de emisión e inmisión que han de cumplirse en cada punto de la Ciudad, ya que, en cada área acústica, deberán respetarse los valores límite que hagan posible el cumplimiento de los correspondientes objetivos de calidad acústica.

Son, por tanto, una herramienta fundamental para la gestión del ruido ambiental ya que, junto con la cartografía de ruido permiten detectar las zonas de la ciudad en las que existen problemas con el ruido y es necesario actuar.

La Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid, en sesión celebrada el 23 de diciembre de 2009, aprobó definitivamente la delimitación de áreas acústicas de la ciudad de Madrid.

Delimitación de las Áreas Acústicas de la Ciudad de Madrid